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sábado, 2 de marzo de 2019

MISION JESUITA EN ALASKA


Entrevista al doctor en historia Javier Nicolás, uno de los mayores expertos en la vida y obra del jesuita español Segundo Llorente, quien fuera misionero en Alaska y que destacó no solo por esta labor EVANGELIZADORA en las TIERRAS DE LOS GRANDES HIELOS, sino como gran FORMADOR y CAPTADOR de VOCACIONES SACERDOTALES y gran ENAMORADO DEL SAGRARIO al cual ocupaba su vida y obras. Podemos resumir su vida y sacerdocio como UN HIJO FIEL DE SAN IGNACIO DE LOYOLA, IDENTIFICADO PLENAMENTE CON CRISTO EN EL CALVARIO, UN JESUITA TRADICIONAL, UN JESUITA DE SOTANA Y CRUZ EN PECHO sin complejos NI RESPETOS HUMANOS, fiel a los mandatos de la IGLESIA CATÓLICA y sus cánones, que defendia la FE CATÓLICA hasta en los mínimos detalles.

domingo, 17 de noviembre de 2013

EL CAMINO DE LA MISIÓN AD GENTES (IV)

Puerto Guaranda Sucre y Puerto Venecia Achí Bolívar
“Jesucristo es la Regla de la Misión” san Vicente de Paúl
   1.    ¿Cuáles son los retos de la misión donde vives?
   2.    Posibles soluciones o propuestas a dichos retos.
    3.    ¿Cuáles son los desafíos de la Iglesia hoy?
   4.    ¿Cuál es el perfil de misionero hoy?
Solución desde el contexto de la Diócesis de Magangué
1.- RETOS PARA LA MISION QUE NOS TOCA:
La vocación esencial de la Iglesia es la misión; dada por el mismo Jesús en el momento en   que los congrega en las afuera de la ciudad, Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas ene el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo (Mt 28, 19), sus apóstoles y discípulos cabalmente cumplieron ese mandato y a lo largo de la historia   la Iglesia lo ha  cumplido, pero con muchos inconvenientes,  ella ha tenido que enfrentar muchos retos para ir acorde a lo que el mundo le presenta. Esto lo expresan los obispos latinoamericano en su ultima conferencia como vemos a continuación:
Desde la primera evangelización  hasta los tiempos recientes, la Iglesia ha experimentado luces y sobras. Escribió paginas de nuestra historia de gran sabiduría y santidad. Sufrió también tiempos difíciles, tanto por acosos y persecuciones, como por las debilidades, compromisos mundanos e incoherencias, en otras palabras, por el pecado de sus hijos que desdibujaron la  novedad del evangelio, la luminosidad de la verdad y la práctica de la justicia y de la caridad.  Sin embargo, lo  más decisivo en la Iglesia es la acción santa de su Señor.  (cfr. Documento de Aparecida N° 5).

La importancia de vivir la vida de fe y ser parte de la Iglesia como algo central en la vida cotidiana, es primordial para las comunidades, la cual genera en muchos miembros de la comunidad una real experiencia de la presencia de Dios en la vida personal y en la vida de nuestros pueblos.Aterrizando todo lo anterior a nuestra realidad diocesana pensamos que los retos de la misión nuestra son:

Anunciar a Jesucristo en las siguientes situaciones:

  •    Ø  Pueblos con un sentido religioso pero con una falta de formación educativa.
  •    Ø  Formar agentes de pastoral con sentido de pertenencia e identidad diocesana.
  •    Ø  Comunidades que vivieron la violencia trayendo como consecuencia una descomposición social.
  •    Ø  Crear consciencia en nuestros pueblos del cuidado y conservación del medio ambiente.

domingo, 13 de octubre de 2013

EL CAMINO DE LA MISIÓN AD GENTES (III)



ELEMENTOS MAGISTERIALES PARA LA MISIÓN
Evangelii Nuntiandi
Liturgia de las Horas
La Buena Nueva debe ser proclamada en primer lugar, mediante el testimonio. Supongamos un cristiano o un grupo de cristianos que, dentro de la comunidad humana donde viven, manifiestan su capacidad de comprensión y de aceptación, su comunión de vida y de destino con los demás, su solidaridad en los esfuerzos de todos en cuanto existe de noble y bueno. Supongamos además que irradian de manera sencilla y espontánea su fe en los valores que van más allá de los valores corrientes, y su esperanza en algo que no se ve ni osarían soñar. A través de este testimonio sin palabras, estos cristianos hacen plantearse, a quienes contemplan su vida, interrogantes irresistibles: ¿Por qué son así? ¿Por qué viven de esa manera? ¿Qué es o quién es el que los inspira? ¿Por qué están con nosotros? Pues bien, este testimonio constituye ya de por sí una proclamación silenciosa, pero también muy clara y eficaz, de la Buena Nueva. Hay en ello un gesto inicial de evangelización. Surgirán otros interrogantes, más profundos y más comprometedores, provocados por este testimonio que comporta presencia, participación, solidaridad y que es un elemento esencial, en general al primero absolutamente en la evangelización (EN 21).
Redemptoris Missio
¿Para qué la misión? respondemos con la fe y la esperanza de la Iglesia: abrirse al amor de Dios es la verdadera liberación. En él, sólo en él, somos liberados de toda forma de alienación y extravío, de la esclavitud del poder del pecado y de la muerte. Cristo es verdaderamente « nuestra paz » (Ef 2, 14), y « el amor de Cristo nos apremia » (2 Cor 5, 14), dando sentido y alegría a nuestra vida. La misión es un problema de fe, es el índice exacto de nuestra fe en Cristo y en su amor por nosotros. Nosotros sabemos que Jesús vino a traer la salvación integral, que abarca al hombre entero y a todos los hombres, abriéndoles a los admirables horizontes de la filiación divina. (RM 11, c-d)
¿Por qué la misión? Porque a nosotros, como a san Pablo, « se nos ha concedido la gracia de anunciar a los gentiles las inescrutables riquezas de Cristo » (Ef 3, 8). La novedad de vida en él es la «Buena Nueva» para el hombre de todo tiempo: a ella han sido llamados y destinados todos los hombres. De hecho, todos la buscan, aunque a veces de manera confusa, y tienen el derecho a conocer el valor de este don y la posibilidad de alcanzarlo. La Iglesia y, en ella, todo cristiano, no puede esconder ni conservar para sí esta novedad y riqueza, recibidas de la divina bondad para ser comunicadas a todos los hombres. He ahí por qué la misión, además de provenir del mandato formal del Señor, deriva de la exigencia profunda de la vida de Dios en nosotros. Quienes han sido incorporados a la Iglesia han de considerarse privilegiados y, por ello, mayormente comprometidos en testimoniar la fe y la vida cristiana como servicio a los hermanos y respuesta debida a Dios, recordando que « su excelente condición no deben atribuirla a los méritos propios sino a una gracia singular de Cristo, no respondiendo a la cual con pensamiento, palabra y obra, lejos de salvarse, serán juzgados con mayor severidad -LG 14-». (RM 11, e-f)


Aparecida

La alegría que hemos recibido en el encuentro con Jesucristo, a quien reconocemos como el Hijo de Dios encarnado y redentor, deseamos que llegue a todos los hombres y mujeres heridos por las adversidades; deseamos que la alegría de la buena noticia del Reino de Dios, de Jesucristo vencedor del pecado y de la muerte, llegue a todos cuantos yacen al borde del camino, pidiendo limosna y compasión (cf. Lc 10, 29-37; 18, 25-43). La alegría del discípulo es antídoto frente a un mundo atemorizado por el futuro y agobiado por la violencia y el odio. La alegría del discípulo no es un sentimiento de bienestar egoísta sino una certeza que brota de la fe, que serena el corazón y capacita para anunciar la buena noticia del amor de Dios. Conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo. DA 29

La Iglesia debe cumplir su misión siguiendo los pasos de Jesús y adoptando sus actitudes (cf. Mt 9, 35-36). Él, siendo el Señor, se hizo servidor y obediente hasta la muerte de cruz (cf. Fil 2, 8); siendo rico, eligió ser pobre por nosotros (cf. 2 Co 8, 9), enseñándonos el itinerario de nuestra vocación de discípulos y misioneros.

En el Evangelio aprendemos la sublime lección de ser pobres siguiendo a Jesús pobre (cf. Lc 6, 20; 9, 58), y la de anunciar el Evangelio de la paz sin bolsa ni alforja, sin poner nuestra confianza en el dinero ni en el poder de este mundo (cf. Lc 10, 4 ss ). En la generosidad de los misioneros se manifiesta la generosidad de Dios, en la gratuidad de los apóstoles aparece la gratuidad del Evangelio.

Entre las comunidades eclesiales, en las que viven y se forman los discípulos misioneros de Jesucristo, sobresalen las Parroquias. Ellas son células vivas de la Iglesia y el lugar privilegiado en el que la mayoría de los fieles tienen una experiencia concreta de Cristo y la comunión eclesial. Están llamadas a ser casas y escuelas de comunión. Uno de los anhelos más grandes que se ha expresado en las Iglesias de América Latina y El Caribe, con motivo de la preparación de la V Conferencia General, es el de una valiente acción renovadora de las Parroquias a fin de que sean de verdad espacios de la iniciación cristiana, de la educación y celebración de la fe, abiertas a la diversidad de carismas, servicios y ministerios, organizadas de modo comunitario y responsable, integradoras de movimientos de apostolado ya existentes, atentas a la diversidad cultural de sus habitantes, abiertas a los proyectos pastorales y supra parroquiales y a las realidades circundantes (EAm 41). (DA 170)

El insuficiente número de sacerdotes y su no equitativa distribución imposibilitan que muchas comunidades puedan participar regularmente en la celebración de la Eucaristía. Recordando que la Eucaristía hace a la Iglesia, nos preocupa la situación de miles de estas comunidades privadas de la Eucaristía dominical por largos períodos de tiempo. A esto se añade la relativa escasez de vocaciones al ministerio y a la vida consagrada. Falta espíritu misionero en miembros del clero, incluso en su formación. Muchos católicos viven y mueren sin asistencia de la Iglesia, a la que pertenecen por el bautismo. Se afrontan dificultades para asumir el sostenimiento económico de las estructuras pastorales. Falta solidaridad en la comunión de bienes al interior de las Iglesias locales y entre ellas… Algunos movimientos eclesiales no siempre se  integran adecuadamente en la pastoral parroquial y diocesana; a su vez, algunas estructuras eclesiales no son suficientemente abiertas para acogerlos. (DA 100 –e-)

La conversión pastoral de nuestras comunidades exige que se pase de una pastoral de mera conservación a una pastoral decididamente misionera. Así será posible que “el único programa del Evangelio siga introduciéndose en la historia de cada comunidad eclesial”209 (NMI 12) con nuevo ardor misionero, haciendo que la Iglesia se manifieste como una madre que sale al encuentro, una casa acogedora, una escuela permanente de comunión misionera. (DA 370)


Teniendo ya este referente, de la experiencia cristiana desde la comunidad de origen, el pueblo de procedencia en la Iglesia, pero con los condicionantes ya nombradas, en el encuentro con mujeres y hombres que han sabido reconocer, vivir y transmitir la vida del Dios de Jesucristo y que a través de su testimonio y su pastoral han comunicado una manera de ser cristianos y de ser Iglesia-Pueblo de Dios, conscientes y comprometidos, permite ir reconociendo e ir integrando en la vida el seguimiento de Cristo, viviendo de manera responsable y comprometida el ser de bautizados desde la participación, junto con otros y otras, en la Misión, y ahora desde la experiencia que vivida como agentes misioneros desde nuestra realidad eclesial, social, política, religiosa, educativa y pastoral.

lunes, 7 de octubre de 2013

EL CAMINO DE LA MISIÓN AD GENTES (II)



Elementos Bíblicos para la Misión...
San Marcos 3,30-34
Pescadores en Santa Marta Colombia Copyleft
Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y lo que habían enseñado. El, entonces, les dice: « Venid también vosotros aparte, a un lugar solitario, para descansar un poco. » Pues los que iban y venían eran muchos, y no les quedaba tiempo ni para comer.  Y se fueron en la barca, aparte, a un lugar solitario. Pero les vieron marcharse y muchos cayeron en cuenta; y fueron allá corriendo, a pie, de todas las ciudades y llegaron antes que ellos. Y al desembarcar, vio mucha gente, sintió compasión de ellos, pues estaban como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles muchas cosas.

San Lucas 4,16-21
Vino a Nazará, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito: El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor.  Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él.  Comenzó, pues, a decirles: « Esta Escritura, que acabáis de oír, se ha cumplido hoy»

San Mateo 28,19-20
Jesús se acercó a ellos y les habló así: « Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. »

martes, 10 de agosto de 2010

VICENTINOS EN LAS ISLAS SALOMON

La imagen popular de las Islas Salomón es de un paraíso hermoso, virgen, con brillantes lagos esmeralda, dentados arrecifes de coral, junglas cargadas de orquídeas, atronadoras cataratas, cumbres arboladas y aldeas nativas sobre pilotes. Todo esto es verdad en gran parte, y produce una agradable sorpresa ver a la gente con su suave piel de color chocolate. En las aldeas del interior, las mujeres andan semidesnudas mientras que los hombres llevan su tradicional falda de esparto o “kabilato”. Ellos y ellas ostentan desde la niñez tatuajes en la piel de sus rostros como distintivo de su identidad tribal.

La gente es amable, amistosa y pacífica pero las islas han padecido una historia violenta, con erupciones volcánicas, guerras entre tribus, comercio de esclavos y misioneros de tiempos atrás que fueron cocidos y devorados por la gente del lugar. Esto les mereció el título de “terrible Solomons”....

 ...La Congregación de la Misión llegó aquí en 1993 y fueron recibidos con entusiasmo. Los primeros en llegar, el P. Marcelo Manimtim, de Filipinas, y el P. Tom Hynes, de Estados Unidos, fueron los pioneros. Antes de encargarse del trabajo de formación pasaron año y medio en una parroquia, en Takwa, al norte de Malaita, para familiarizarse con la cultura y la lengua. En 1995 se trasladaron a un centro de ministerio laical llamado “Centro Apostólico Nazaret” (NAC), en Guadalcanal, donde se les juntó el P. Stanislaus Reksosusilo, de Indonesia. El Centro preparaba a líderes y catequistas seglares, pero a la vez servía de seminario menor hasta que llegó el nuevo seminario. Los PP. Marcelo y Tom se las tuvieron que ver con los arquitectos y constructores para construir el nuevo “Holy Name of Mary Seminary” (Seminario del Santo Nombre de María). Con la paciencia por los retrasos y algún desacuerdo sobre los contratos llegaron a concluir un conjunto de edificaciones prácticas y duraderas. En 1997 Estudiantes y Padres se trasladaron al nuevo Seminario. El complejo se extiende por un amplio campus con 14 estructuras distintas: 4 casas para el personal, 4 dormitorios de estudiantes con 6 habitaciones de estudio cada uno; una capilla, biblioteca, tres aulas y una cocina/comedor. El P. Marcelo implantó un programa de estudios junto con las actividades espirituales y pastorales, que ayudara a desarrollar todo el potencial de cada miembro de un grupo con habilidades tan diferentes. El P. Tom, con su gran devoción a Nuestra Señora y a la “Little Flower” (Santa Teresita del Niño Jesús), será siempre recordado con afecto por todos los que le conocieron....

El apostolado de la formación que realiza la Congregación de la Misión está siendo una parte fundamental de la Iglesia de Melanesia y, sin duda, será de gran ayuda para construir, y quizás también para salvar, el futuro de la Iglesia en esta parte del mundo. Por ahora, ninguna Provincia se responsabiliza de la misión en las Islas Salomón, de modo que el destino para trabajar aquí depende de los que se ofrezcan como voluntarios. La duración del destino es indefinida, dependiendo de la voluntad, la salud y la capacidad de resistir los desafíos del trabajo. 

para leer el artículo completo visita este link.

domingo, 1 de febrero de 2009

DECALOGO DEL MISIONERO

1. SER ÍNTEGRO DE DIOS

Poseer una fe profunda en la persona de Jesús. Ha de ser consciente de su envío, dispuesto a encontrar a Dios en cada persona y en cada cultura. Ha de ser hombre de oración y contemplación. Un verdadero convencido de Dios.

2. CATÓLICO DE MENTE Y CORAZÓN ABIERTOS.

Despojado de todo tipo de fanatismos, dispuesto a comprender, valorar las diferentes culturas, sin emitir juicios, ni cultivar prejuicios, desde su propia formación. Abierto al Universo, a quien le cabe el cosmos en el corazón.

3. ALGUIEN EMINENTEMENTE HUMANO.

Que ame a la gente y se sienta a gusto con sus nuevos hermanos y hermanas. Sensible a las alegrías y dolores con aquellos que comparte, participando en las celebraciones y actividades de la comunidad.

4. PERSONA DE PASIÓN INTELECTUAL.

Responsable de su formación permanente. Enamorado de la cultura y de la lengua donde llega. Ha de tener un gran espíritu investigativo para leer los signos y símbolos de la cultura con la cual comparte. Crear nuevas metodologías para el aprendizaje y el anuncio. Ha de ser un investigador y observador.

5. COSNTRUCTOR INCANSABLE DE LA VIDA DE EQUIPO.

La evangelización se hace en equipo o no se hace. En una nueva cultura el testimonio personal y comunitario de compartir, celebrar, perdonar, evaluar, orar, estudiar, descansar… es elemento indipensable para que el mensaje sea creíble. Debe desbordar alegrìa en el equipo y compartir reponsabilidades.

6. TESTIGO CONSTANTE DEL AMOR DE DIOS.

Ser consecuente con la fe que predica. Presentar la persona de Jesús, en toda su dimensión, ha de ser el núcleo de toda catequesis y el centro de toda celebración. Dios nos ha regalado a todos el amor de su Hijo y la fortaleza de su Espíritu. Revestido de la misericordia y compasión del Hijo de Dios.

7. DE ESFORZADA ESPERANZA.

Evangelizar es un proceso lento, se debe afrontar sin prisa y sin el deseo de ver resultados rápidos. Sólo allí: estará, aprenderá a callar, escuchar, disfrutar y dejarse enseñar uy evangelizar por los otros. Con actitud de sincero respeto comprenderá los procesos de la gente. Será constante en su labor y siempre optimista porque es Dios el que da el incremento. Recuerda unos siembra y otros recogen.

8. AMABLE, PERO EVITANDO EL PATERNALISMO.

Promoverá los valores de la cultura donde llega antes que dar cosas. Por medio de una vida sencilla será amigo de todos. No les creará necesidades ni dependencias. Los hará agentes de su propia libertad.

9. CAPAZ DE CONFIAR Y DELEGAR.

Conocerá valorará y consultará a los líderes de las comunidades. Laicos, catequistas y otros agentes estarán involucrados en los trabajos de pastoral. Creerá en el otro. Planeará con la gente y los hará corresponsables de todos los procesos.

10. CRISTIANO QUE DEFIENDE LA VIDA.

La Buena Noticia es que Jesús ha venido para que tengamos vida en abundancia (Juan 10,10b). Promoverá mecanismos a favor de la dignidad, derechos y deberes de la persona humana. Denunciará con actitud profética situaciones y estructuras de injusticia, violencia y opresión que estén en contra de la vida.


Tomado y adaptado por Ramiro Pinzón del libro: La Seducción del Africa, Relatos de un misinonero. Jorge Iván Fernández mxy.1ra. Ed. Abril 2001. Medelín.